Hoy no amanecimos con prisa. Amanecimos con memoria. ICE OUT DAY, este viernes 23 de enero, no es una consigna vacía ni un hashtag pasajero. Es una pausa colectiva para decir basta. Basta a la violencia normalizada, basta a la impunidad con uniforme, basta a una agencia que se comporta como fuerza de ocupación y que opera con miles de millones de dólares de impuestos públicos.
En todo el país hay paro social y actos de solidaridad con Minnesota. No trabajo. No clases. No compras. Miles de acciones coordinadas, impulsadas por ICE Out For Good
👉 https://iceoutforgood.org/
Aquí también hay presencia. Caldwell y el parque de la ciudad en Twin Falls se suman porque el miedo no es local y la dignidad tampoco.
Lo que detonó esta jornada no fue una abstracción académica. Fueron dos semanas de represión particularmente brutal y el asesinato a quemarropa de Renee Nicole Good. Cuando la violencia del Estado se vuelve rutina, la sociedad tiene dos opciones: acostumbrarse o detener el reloj. Hoy decidimos detenerlo.
Ese contexto vuelve todavía más grave lo ocurrido en la Cámara de Representantes. Siete demócratas votaron a favor de un presupuesto que inyecta 10 mil millones de dólares a ICE y 18 mil millones a CBP, sin frenos reales a sus tácticas, sin límites claros, sin responsabilidad efectiva. Con su voto, normalizaron el terror.
Los nombres importan porque la historia los anota sin anestesia:
Henry Cuellar (Texas) y Vicente González (Texas), ambos malinchistas chicanos; Laura Gillen (Nueva York); Jared Golden (Maine); Marie Gluesenkamp Perez (Washington); Don Davis (Carolina del Norte); y Tom Suozzi (Nueva York).
No fue ingenuidad. No fue error. Fue cálculo político.
Mientras el Congreso jugaba a la aritmética electoral, desde el poder ejecutivo llegó algo todavía más peligroso. Un memorando interno de ICE, revelado por un denunciante y reportado por CNN, autoriza a agentes a entrar a viviendas sin una orden judicial, utilizando únicamente órdenes administrativas firmadas por la propia agencia.
Dicho sin rodeos: ICE quiere convertirse en juez y parte dentro de tu casa.
Constitucionalistas lo dijeron con alarma. Esto erosiona el corazón del Cuarto Enmienda, una protección que antecede incluso a la fundación de Estados Unidos. Mark Graber, profesor de derecho constitucional, lo resumió con ironía amarga: creíamos que la Carta de Derechos tenía diez enmiendas. “Ahora parece que nos quedan nueve”.
La diferencia es fundamental y conviene repetirla hasta el cansancio.
Una orden judicial, firmada por un juez, sí puede autorizar la entrada a un domicilio.
Una orden administrativa, como el Form I-205, es un documento interno de ICE. No es una orden de cateo. No autoriza entradas forzadas a una vivienda privada.
El problema es que el memorando empuja a los agentes a cruzar esa línea roja y luego “ver qué pasa”. Eso no es aplicar la ley. Es poner a prueba cuánta Constitución queda en pie.
Fuente CNN:
https://www.cnn.com/2026/01/22/politics/ice-memo-warrantless-entry-what-we-know
Frente a este escenario, la respuesta ciudadana no debe ser impulsiva ni heroica. Debe ser serena, firme y consciente. Si ICE toca tu puerta:
Mantén la puerta cerrada.
Pide una orden firmada por un juez y solicita que la deslicen por debajo de la puerta.
Di con claridad que no das tu consentimiento para entrar.
Di que eliges permanecer en silencio.
Di que quieres hablar con un abogado.
No discutas estatus migratorio.
No firmes documentos.
No abras “para platicar”.
Si entran a la fuerza, no resistas físicamente. Repite una sola vez que no consientes la entrada y documenta todo después.
El propio Form I-205, publicado por ICE, confirma que se trata de una orden administrativa de deportación, no de un cateo judicial:
https://www.ice.gov/forms/i-205
Nada de esto ocurre en el vacío. El mismo Congreso que dice preocuparse por “el orden” bloqueó límites básicos como exigir órdenes judiciales o reglas claras de uso de fuerza. HuffPost documentó cómo incluso líderes demócratas reconocen que ICE actúa con impunidad y cómo la votación partió al partido entre el cálculo electoral y el imperativo moral.
Fuente HuffPost:
https://www.huffpost.com/entry/minnesota-ice-funding-house_n_69725c82e4b0dfed7798eb39
ICE ya no funciona como una agencia migratoria. Funciona como policía política, con rostros cubiertos, vehículos sin identificación y una lógica de ocupación. La mayoría del país empieza a verlo. Las encuestas muestran rechazo creciente. Pero la pregunta ya no es si esto es legal. La pregunta es cuánto más vamos a permitir.
Por eso ICE OUT DAY no es un gesto simbólico. Es una línea trazada con calma y con rabia contenida. La Constitución no se suspende por memorando. La dignidad no se negocia en un paquete presupuestal. Hoy paramos porque mañana queremos seguir viviendo en un país donde la puerta de tu casa todavía significa algo.
#FUERAICE #ICEOUT #ElChupacast
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