2026: ¿Orwell atrasado 42 años?
Cuando estaba en la preparatoria descubrí algo curioso sobre mí mismo. Nunca fui un gran fanático de la ficción. Desde niño, en la primaria, tenía bastante claro lo que quería hacer: trabajar en el mundo de las noticias y, quizá algún día, entrar en la política. Con los años esa inclinación terminó convirtiéndose en una especie de profecía autocumplida. Medio siglo después sigo observando la política, analizándola y comentándola públicamente.