WASHINGTON MINTIÓ, KEN SALAZAR ENCUBRIÓ Y MÉXICO PAGÓ EL PRECIO
Durante casi 2 años, el Gobierno de Estados Unidos sostuvo una versión cuidadosamente construida sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada: Washington no había participado, la aeronave no pertenecía a ninguna agencia estadounidense y el traslado desde territorio mexicano hasta El Paso había sido resultado exclusivo de un acuerdo entre integrantes del Cártel de Sinaloa. Ken Salazar, entonces embajador de Estados Unidos en México, fue categórico el 9 de agosto de 2024: “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra gente”. Ahora esa versión se desmorona ante la evidencia de que el FBI entregó a un museo la aeronave utilizada en la operación y la presentó como parte de sus propios logros.