IDAHO ABRAZA EL ODIO CON MEDIDAS ANTI-MIGRANTES
Hubo un tiempo en que Idaho presumía de gobernar con pragmatismo. Republicanos y demócratas podían no estar de acuerdo, pero compartían una noción básica: las leyes debían funcionar. Ese Idaho ya no existe. Con primarias cerradas, una base radicalizada por la agenda MAGA y la influencia abierta de corrientes extremistas como la John Birch Society, la política estatal dejó de ser administración y pasó a ser castigo.