LA FRASE QUE SOSTIENE LA MAQUINARIA
Durante años, Donald Trump y su constelación ideológica han repetido la misma consigna: la inmigración es sinónimo de crimen y violencia, y ICE existe para proteger a la población de una supuesta horda de delincuentes. Esa frase no es casual. Es el combustible político que justifica redadas masivas, abusos administrativos y la normalización del miedo como herramienta de gobierno.
El problema es que esa narrativa colapsa cuando se enfrenta a la evidencia producida por el propio Estado.
LO QUE DICEN LOS DOCUMENTOS DEL DHS
Un documento interno del Departamento de Seguridad Nacional, obtenido por CBS News, ofrece el retrato más detallado hasta ahora de a quién está arrestando ICE desde el regreso de Trump al poder.
Los números son devastadores para el discurso oficial. Menos del 14% de las casi 400 mil personas arrestadas tenía cargos o condenas por delitos violentos. Casi el 40% no tenía ningún antecedente penal y fue detenido exclusivamente por violaciones civiles de inmigración, como vivir sin estatus legal o haber excedido una visa. No criminales peligrosos, sino trabajadores, familias y residentes comunes atrapados en una red administrativa cada vez más amplia.
Aún más incómodo para la Casa Blanca: los delitos que Trump menciona obsesivamente en sus discursos —homicidio, agresión sexual y pandillas— no alcanzan ni el 2% del total de arrestos. La imagen del “peor de los peores” es una ficción cuidadosamente construida.
MÁS ARRESTOS, MENOS “CRIMINALES”
El mismo documento revela otra verdad incómoda. Aunque ICE triplicó el número total de arrestos administrativos en comparación con el último año de la administración anterior, la proporción de personas con historial criminal disminuyó. En otras palabras, la red se hizo más grande, pero el perfil criminal se diluyó.
Esto no es una estrategia de seguridad pública. Es una política de volumen, diseñada para inflar cifras, justificar presupuestos y alimentar una narrativa electoral. La prioridad no es el delito. Es el espectáculo del castigo.
EL OTRO MITO: “LOS INMIGRANTES NOS CUESTAN”
La criminalización no es el único pilar del discurso nativista. El segundo es económico: la idea de que los inmigrantes “drenan” recursos públicos y empujan al país hacia el déficit. Esa afirmación también se desmorona cuando se revisan los datos serios.
El Cato Institute publicó el estudio más amplio jamás realizado sobre el impacto fiscal de la inmigración en Estados Unidos, analizando tres décadas completas, de 1994 a 2023. No es una proyección ni una simulación. Es un balance histórico.
La conclusión es inequívoca: todos los años, sin excepción, los inmigrantes pagaron más impuestos de lo que recibieron en beneficios.
LOS INMIGRANTES REDUJERON EL DÉFICIT, NO LO CREARON
En términos acumulados, los inmigrantes redujeron el déficit público en 14.5 billones de dólares. Sin su contribución, la deuda estadounidense hoy superaría el 200% del PIB, un nivel que muchos economistas consideran una antesala de crisis.
Incluso los inmigrantes con menor nivel educativo redujeron la deuda nacional. Incluso los inmigrantes sin estatus legal aportaron, de forma neta, al menos 1.7 billones de dólares. Lejos de ser una carga, han sido un amortiguador fiscal silencioso.
La razón es estructural. Los inmigrantes trabajan más, participan más en el mercado laboral, pagan impuestos de manera constante y, al mismo tiempo, usan menos beneficios públicos, en gran parte porque están legalmente excluidos de programas como Seguro Social, Medicare y múltiples formas de asistencia social. Además, llegan en edad productiva, lo que significa que Estados Unidos recibe mano de obra sin haber asumido el costo completo de su formación.
EL FRAUDE POLÍTICO QUEDA AL DESCUBIERTO
Juntos, estos dos cuerpos de evidencia —los documentos del DHS y el análisis fiscal del Cato Institute— hacen imposible sostener el relato oficial sin recurrir abiertamente a la mentira. ICE no está cazando criminales violentos. Está deteniendo, en masa, a personas sin antecedentes. Los inmigrantes no están vaciando las arcas públicas. Están ayudando a mantenerlas a flote.
Lo que queda al descubierto no es una crisis migratoria, sino una estrategia política que necesita fabricar amenazas para justificar el autoritarismo. Cuando los hechos ya no importan y el miedo se convierte en política pública, el objetivo deja de ser la seguridad o el equilibrio fiscal. El objetivo es el poder, aun cuando para conservarlo sea necesario criminalizar a quienes, paradójicamente, sostienen al país con su trabajo y sus impuestos.
Ese es el escándalo real. Y los números no lo van a dejar desaparecer.
APÉNDICE · FUENTES Y ENLACES CONSULTADOS
Investigación sobre arrestos de ICE bajo Trump (documentos internos del DHS):
CBS News – Less than 14% of those arrested by ICE in Trump’s first year back in office had violent criminal records
https://www.cbsnews.com/news/ice-arrests-violent-criminal-records-trump-first-year/
Encuesta de opinión pública sobre deportaciones:
CBS News Poll – Public support for Trump deportation efforts
https://www.cbsnews.com/news/cbs-news-poll-trump-deportation-ice/
Estudio fiscal sobre inmigración (1994–2023):
Cato Institute – Immigrants’ Recent Effects on Government Budgets: 1994–2023
https://www.cato.org/blog/cato-study-immigrants-reduced-deficits-145-trillion-1994
Modelo base citado en el estudio del Cato Institute:
National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine – The Economic and Fiscal Consequences of Immigration
https://nap.nationalacademies.org/catalog/23550/the-economic-and-fiscal-consequences-of-immigration
Investigación previa sobre deportaciones y supuestas afiliaciones a pandillas:
CBS News / 60 Minutes – Coverage on deportations and gang allegations
https://www.cbsnews.com/60-minutes/
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