Brad Little se hizo más chiquito: la doble moral migratoria en Idaho

Publicado el 18 de mayo de 2026, 6:00

Mañana es día de elecciones primarias en varios estados del país, incluyendo Alabama, Georgia, Idaho, Kentucky, Oregon y Pennsylvania. En Idaho, la primaria republicana para gobernador se ha convertido en algo bastante predecible y bastante feo: dos hombres intentando competir para ver quién se vuelve más trumpista que el otro, porque aparentemente gobernar ya no basta; ahora hay que gruñir frente a una cámara y culpar al inmigrante por todo, desde la inflación hasta la caída espiritual de la mayonesa.

Brad Little empezó como conservador tradicional, pero después de ser golpeado por las fuerzas extremistas de su propio partido por su manejo del COVID-19 y luego por la elección de Donald Trump, decidió ponerse el disfraz completo MAGA. No hay que exagerar. Basta escuchar su propio anuncio de campaña:

Fuente: video de campaña de Brad Little en Facebook

English:
“Joe Biden created the worst border crisis in history and the worst inflation crisis too.
It wasn't a coincidence.
Illegal immigrants drove up the cost of housing, health care and everything else.
Biden put illegals on welfare and you paid the prize.
I'm proud to be endorsed by President Trump.
We're fighting to deport dangerous illegal immigrants, put money back in your pocket.
Together, we're putting hard-working Idaho citizens first.”

Español:
“Joe Biden creó la peor crisis fronteriza de la historia y también la peor crisis inflacionaria.
No fue coincidencia.
Los inmigrantes indocumentados elevaron el costo de la vivienda, la atención médica y todo lo demás.
Biden puso a los ilegales en programas de asistencia pública y tú pagaste el precio.
Estoy orgulloso de contar con el respaldo del presidente Trump.
Estamos luchando para deportar a inmigrantes indocumentados peligrosos y devolver dinero a tu bolsillo.
Juntos, estamos poniendo primero a los ciudadanos trabajadores de Idaho.”

Es alarmante que un gobernador use una palabra tan deshumanizante como “illegals,” pero es todavía peor que culpe a los inmigrantes por todos los males económicos del estado. Porque claro, el costo de la vivienda, la salud, la inflación y “todo lo demás” no tienen nada que ver con corporaciones, especulación, salarios estancados, falta de vivienda accesible o décadas de malas políticas públicas. No, según el anuncio, todo es culpa del trabajador migrante. Qué conveniente. Qué barato. Qué viejo. Y qué peligroso.

¿Culpar a los inmigrantes por los problemas económicos del país? A mí me huele a pura basura política. La Associated Press reportó en 2024 que los trabajadores inmigrantes ayudaron a impulsar el crecimiento del empleo y a evitar una recesión, llenando vacantes en medio de una escasez laboral nacional. En otras palabras: mientras algunos políticos los usan como villanos de campaña, la economía real los trata como lo que son: trabajadores esenciales. Héroes, no ceros.
Fuente: Associated Press

Y ahora viene la parte verdaderamente increíble. Little aparentemente ama hablar por los dos lados de la boca. Por un lado lanza un anuncio culpando a los inmigrantes y usando lenguaje deshumanizante. Por otro lado, la semana pasada fue captado por un periodista independiente quejándose de los seguidores de su rival republicano, Mark Fitzpatrick:

Fuente: video publicado en X por Joe Talk Show

English:
“Apparently there were some Fitzpatrick people out on the road and they were causing a little bit of a little drama.
All his supporters are all people in California for like three years.
And some of them are just straight races.
They just hate Mexican people.
And you know, they are...
There's a bigger segment to you.”

Español:
“Aparentemente había algunas personas de Fitzpatrick en la carretera y estaban causando un poquito de drama.
Todos sus simpatizantes son personas que estuvieron en California como tres años.
Y algunos de ellos son simplemente racistas.
Simplemente odian a los mexicanos.
Y ya sabes, ellos son...
Hay un segmento más grande para ti.”

Entonces Little admite que alrededor de Fitzpatrick hay un olor bastante fuerte a racismo anti-mexicano. Pero aquí está el problema: ¿con qué autoridad moral se escandaliza Little si su propio anuncio culpa a los inmigrantes por la vivienda, la salud, la inflación y “todo lo demás”? Esa no es una crítica al racismo; es una queja de competencia. Es como ver a dos pirómanos discutiendo quién ama más a los bomberos.

Y sí, Fitzpatrick trae su propio historial documentado. Idaho News 6 reportó que Old State Saloon ofreció “FREE BEER FOR ONE MONTH” a quien ayudara a ICE a identificar y deportar a “an illegal from Idaho.” El dueño, Mark Fitzpatrick, defendió la promoción diciendo que se trataba de dar información a ICE, no de usar fuerza. Aun así, convertir la deportación de una persona en promoción de cantina no es política pública; es crueldad con espuma encima.
Fuente: Idaho News 6 / KIVI

La propia página de campaña de Fitzpatrick dice que quiere restaurar el gobierno en Idaho mediante recortar impuestos, reducir burocracia, defender derechos de los padres, “deporting all illegal aliens” y poner primero a las familias de Idaho. Su campaña también ha promovido el mensaje de “80K ILLEGALS in Idaho! Let’s talk about how to solve the problem!” en redes sociales. Ahí está la campaña en su forma más pura: números grandes, miedo grande, humanidad chiquita.
Fuente: Mark Fitzpatrick for Governor
Fuente: Publicación de Fitzpatrick en X

Pero Little no puede fingir que está parado en otro planeta moral. Su gobierno creó Operation No Return, una iniciativa que usa a la Policía Estatal de Idaho para trasladar a personas desde cárceles del condado hacia procesos de deportación bajo un acuerdo 287(g) con ICE. La página oficial del gobernador describe el programa como una forma de sacar de Idaho a “dangerous illegal alien criminals,” repitiendo otra vez ese lenguaje diseñado para borrar a la persona y dejar solamente el miedo.

Y aquí también hay que mirar la letra chiquita, esa parte que los políticos esperan que nadie lea porque la democracia, aparentemente, es muy incómoda cuando trae recibos. Idaho Capital Sun reportó que la Policía Estatal de Idaho había enviado a más de 50 inmigrantes a instalaciones para deportación, pero también encontró que algunos no tenían antecedentes criminales violentos. Es decir, el empaque político era “criminales peligrosos,” pero la realidad era más complicada. Como siempre. Porque la propaganda nunca sobrevive el contacto con los detalles.
Fuente: Idaho Capital Sun

La oficina de Little presentó la operación como una acción contra criminales peligrosos, con una lista pública de nombres, países de origen y cargos. Pero el problema político y moral no desaparece con un comunicado oficial. Cuando un gobernador usa el poder del estado, la policía, los comunicados y la campaña electoral para convertir la migración en espectáculo, no está resolviendo un problema: está fabricando un enemigo. Y cuando ese mismo gobernador acusa al otro bando de atraer gente que “just hate Mexican people,” la pregunta inevitable es: ¿y tú qué estás alimentando con tus anuncios?

Por eso el caso de Little es tan revelador. No se trata solamente de Fitzpatrick, aunque Fitzpatrick haya hecho de la inmigración ilegal su tema único, su tambor de guerra y su promoción de barra. Se trata de un Partido Republicano de Idaho donde el incentivo político parece ser cada vez más claro: si quieres ganar, tienes que sonar más duro, más cruel, más trumpista, más dispuesto a culpar al extranjero por cada problema doméstico. Y ahí Little, el supuesto adulto institucional, ha decidido competir en el mismo lodo.

Brad Little quiere presentarse como el republicano serio frente a Fitzpatrick, pero su propio anuncio de campaña usa la misma arquitectura del miedo: “ellos” encarecieron tu casa, “ellos” encarecieron tu salud, “ellos” reciben beneficios, “tú” pagas el precio. Esa fórmula no es nueva. Es la receta más vieja de la derecha cuando no quiere explicar por qué la vida se volvió imposible para la clase trabajadora. Se busca un grupo vulnerable, se le pone una etiqueta deshumanizante, se le culpa de todo y luego se pide el voto como si eso fuera valentía.

No es valentía. Es cobardía con presupuesto de campaña.

Así que sí: el gobernador Little ha quedado más chiquito que nunca, como sugiere su apellido en inglés. Más chiquito al usar lenguaje deshumanizante. Más chiquito al culpar a los inmigrantes por las crisis económicas. Más chiquito al denunciar el racismo alrededor de Fitzpatrick mientras él mismo corre anuncios que convierten a los inmigrantes en chivos expiatorios. Y más chiquito al demostrar que, en la política MAGA de Idaho, la diferencia entre el “moderado” y el extremista a veces no es de principios, sino de volumen.

#ElChupacast

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