MAGA SE INCENDIA Y LOS DEMÓCRATAS TIEMBLAN: EL PUEBLO YA NO QUIERE PARTIDOS, QUIERE RESULTADOS

Publicado el 23 de junio de 2026, 6:10

Ahora sí, esto ya no es una grieta. Es un incendio político de lado a lado.

Marjorie Taylor Greene, una de las figuras más ruidosas del movimiento MAGA, ahora dice que el Partido Republicano necesita “quemarse hasta el suelo” para que nazca algo nuevo. Y Tucker Carlson, otro exsoldado mediático del trumpismo, dice que él ya está fuera del Partido Republicano, acusando al GOP de traicionar a sus votantes y de poner otros intereses por encima del pueblo estadounidense.

O sea, no estamos hablando de liberales quejándose de Trump. Estamos hablando de gente que ayudó a construir el monstruo, y ahora dice: “esto ya se salió de control”.

Pero del otro lado tampoco hay mucha gloria.

En Nueva York, Zohran Mamdani está retando al aparato demócrata con un mensaje clarito: el partido tiene que cambiar. Mamdani y Bernie Sanders están empujando candidatos más progresistas contra la vieja guardia demócrata, con propuestas contra ICE, contra los súper PACs, contra los ricos que compran campañas y contra el apoyo ciego a Israel.

Y por eso tiemblan los jefes del partido. Porque una cosa es decir “defendemos la democracia” en un comercial bonito, y otra muy diferente es tocar el dinero de Wall Street, de los billonarios, de AIPAC y de todos esos intereses que llevan años comprando sillas en Washington.

Durante años, el Partido Demócrata le pidió a la gente trabajadora, a los latinos, a los jóvenes, a los inmigrantes y a los progresistas que votaran “para salvar la democracia”, mientras la misma cúpula seguía abrazada a los billonarios, a los súper PACs y a figuras del neoliberalismo que dejaron heridas profundas en América Latina.

Y ahí entra Hillary Clinton.

Porque no se puede hablar de la vieja guardia demócrata sin hablar de esa política de salón elegante, sonrisa calculada y consecuencias brutales para nuestros pueblos. Honduras no se nos olvida. El golpe contra Manuel Zelaya en dos mil nueve sigue siendo una mancha histórica, y hay análisis documentados sobre el papel del Departamento de Estado de Hillary Clinton en aquella crisis. Para muchos en América Latina, ese episodio no fue un detalle diplomático. Fue otra prueba de que Washington habla de democracia cuando le conviene, pero la pisotea cuando el pueblo elige un camino que no le gusta al imperio.

Entonces no, no es casualidad que la gente esté harta.

Los republicanos prometieron “America First” y terminaron sirviendo guerras, corporaciones y caprichos imperiales. Los demócratas prometieron justicia social, pero demasiadas veces protegieron a sus donantes, a sus consultores, a sus figuras intocables y a una política exterior que ha dejado cicatrices desde Centroamérica hasta Medio Oriente.

El trabajador que no puede pagar la renta está harto.
La familia que tiene miedo de ICE está harta.
El joven endeudado está harto.
El migrante usado como piñata política está harto.
El votante que solo escucha promesas cada dos años está harto.

Y cuando la base de los dos partidos empieza a romper filas, el mensaje es brutal: ya no basta con asustar a la gente con “el otro lado”. Ya no basta con decir “vota por nosotros porque ellos son peores”. La gente quiere salario, vivienda, salud, educación, paz y dignidad.

Así que aquí va el aviso para los dos partidos: o sirven al pueblo, o el pueblo les va a pasar la factura.

Porque cuando hasta los de adentro dicen que la casa se tiene que quemar, tal vez el problema no es el humo.

Tal vez el problema es que la casa ya estaba podrida.

#ElChupacast

Fuentes

MTG says Republican Party needs to “burn to the ground” - MSN/The Independent

Tucker Carlson dice que terminó con el GOP - Axios

Mamdani reta al liderazgo demócrata - AP

Reuters sobre Mamdani y las primarias

CEPR sobre Hillary Clinton y Honduras

CSIS sobre el golpe contra Manuel Zelaya

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