¡SANGRE POR CRUDO! TRUMP BOMBARDEA, AMENAZA Y QUIERE QUE TÚ PAGUES EL BOTÍN PETROLERO

Publicado el 6 de enero de 2026, 5:44

En menos de cinco minutos, Donald Trump dejó caer la máscara. No fue un desliz ni una metáfora torpe: fue una amenaza en cadena. Cuba, México, Colombia, Groenlandia, Irán. Cinco países. Cinco blancos. Un solo mensaje: la paz estorba cuando el petróleo llama.

“Cuba está lista para caer… necesitamos Groenlandia.”
—Trump, video del 4 de enero de 2026
Fuente: YouTube
https://www.youtube.com/watch?v=GGzSovGUhik

El bombardeo de Caracas y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro no fueron un exceso aislado: fueron el ensayo general. Como documenta Truthout, se trata de una violación flagrante del derecho internacional, prohibida por la Carta de la ONU y sin autorización del Congreso estadounidense.
Fuente: Truthout, Marjorie Cohn (5 de enero de 2026)
https://truthout.org/articles/khanna-congress-must-stop-trump-from-invading-6-other-countries-hes-threatened/

El silencio cómplice en Washington

Mientras los republicanos aplauden o callan, la reacción demócrata ha sido tibia, cuando no vergonzosa. Solo unas pocas voces han entendido la gravedad del momento.

El congresista Ro Khanna fue claro: el Congreso debe ejercer sus poderes de guerra todos los días para frenar nuevas invasiones.

“Es hora de que el Congreso despierte y haga su trabajo.”

El senador Bernie Sanders lo dijo sin rodeos:

“Esto es imperialismo puro… uno de los capítulos más oscuros de la historia de EE.UU. en América Latina.”

Otros, en cambio, prefirieron llamar “dictador” a Maduro antes de cuestionar el acto de guerra. Una coartada moral vieja: si el objetivo es malo, la ilegalidad se perdona.

¿Quién gana con la guerra? El petróleo

Aquí está el núcleo del asunto. Trump ya dijo en voz alta lo que siempre fue el plan: que las petroleras entren a Venezuela, reconstruyan la infraestructura… y que el contribuyente estadounidense les reembolse el gasto.

“Las petroleras gastarán el dinero… y luego se les reembolsará.”
—Trump a NBC News
Fuente: NBC News
https://www.nbcnews.com/business/energy/trump-venezuela-oil-companies-reimburse-rcna252434

¿Quiénes están en la fila? Exxon Mobil, Chevron, ConocoPhillips. Las mismas corporaciones que históricamente han sido expropiadas en Venezuela… y que ahora regresan escoltadas por misiles.

El descaro fiscal

La obscenidad es doble. Estas empresas pagan poco o nada de impuestos en EE.UU. Un informe de 2025 de la FACT Coalition reveló que las grandes petroleras promediaron solo 12 % de tasa efectiva, muy por debajo del 21 % legal. Chevron llegó a pagar 7.9 %.
Fuente: FACT Coalition
https://factcoalition.org

Y aun así, Trump pretende subvencionarlas con dinero público tras una invasión ilegal. Socializar pérdidas, privatizar ganancias: el dogma colonial intacto.

México y Venezuela: petróleo para el pueblo

Aquí está la diferencia que Trump y Wall Street jamás aceptarán.

En México, PEMEX, creada tras la expropiación petrolera de 1938 por Lázaro Cárdenas, convirtió el petróleo en escuelas, hospitales y soberanía.

En Venezuela, desde el inicio del chavismo, el control del crudo buscó —con errores y aciertos— financiar programas sociales, no enriquecer a Exxon ni a Chevron.

Trump propone lo contrario: petróleo latinoamericano, sangre latinoamericana, ganancias corporativas estadounidenses.

Conclusión

Donald Trump no es una anomalía: es la versión moderna del conquistador. No busca las siete ciudades de Cíbola; busca yacimientos. Su oro no brilla: es negro, viscoso y manchado de guerra.

América Latina ya conoce este libreto. Y también sabe cómo termina.

La pregunta no es si Trump es un líder “duro”.
La pregunta es cuántos países más piensa incendiar antes de que el Congreso —y el mundo— le pongan un alto.

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