La cumbre de Doral donde Washington trató a América Latina con pena ajena
La conferencia llamada “Escudo de las Américas”, celebrada en Doral, Florida, comenzó con un mensaje diplomático bastante claro, aunque nadie en Washington quiso admitirlo.
México, Brasil y Colombia —tres de las mayores potencias políticas y económicas de América Latina— no fueron invitados.
Una supuesta estrategia hemisférica de seguridad sin México, Brasil ni Colombia no es una cumbre regional.
Es otra cosa.
En el lenguaje cotidiano de nuestra región tiene un nombre mucho más preciso:
una mentada de madre.
Mientras Washington hablaba de cooperación continental, la exclusión de estos países dejó claro que el objetivo era definir la agenda de seguridad de América Latina sin América Latina.
Exactamente la lógica que ha caracterizado la política imperial estadounidense durante más de un siglo.
Trump declara que México es el “epicentro”
Durante su discurso inaugural, Donald Trump volvió a insistir en su narrativa de que México representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Trump afirmó:
“El epicentro de la violencia de los cárteles es México. Los cárteles mexicanos están nutriendo y orquestando mucho del derramamiento de sangre y caos en este hemisferio.”
Y añadió:
“Miren, todo viene a través de México.”
Video:
https://www.youtube.com/watch?v=FCTeSH0MJ6I
El problema con esa narrativa es que ignora hechos recientes.
Hace apenas días, el gobierno mexicano encabezado por Claudia Sheinbaum llevó a cabo un operativo contra la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación, golpeando directamente la red criminal de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho.”
Es decir, mientras México combate a los cárteles en su propio territorio, Trump insiste en repetir el mismo discurso político de siempre.
Trump se burla de Claudia Sheinbaum
Pero el momento más incómodo del discurso llegó cuando Trump relató una conversación con la presidenta mexicana.
Dijo:
“And I like the president very much.
She's a very good person.
She's got a beautiful voice, a beautiful woman, but beautiful voice.
President, President, President.
I said, let me eradicate the cartels.
No, no, no, please, President.
We have to eradicate them.
We have to knock the hell out of them because they're getting worse.
They're taking over that country.
The cartels are running Mexico.
We can't have that.
Too close to us.
But everything comes in through Mexico, mostly.”
Traducción:
“Y me cae muy bien la presidenta.
Es muy buena persona.
Tiene una voz hermosa, una mujer hermosa…
Presidenta, presidenta, presidenta…
Le dije: déjeme erradicar a los cárteles.
No, no, no, por favor presidente…
Tenemos que erradicarlos.
Tenemos que golpearlos como el infierno porque están cada vez peor.
Están tomando ese país.
Los cárteles controlan México.
No podemos tener eso.
Demasiado cerca de nosotros.
Pero casi todo llega pasando por México.”
Video:
https://www.facebook.com/reel/4475599152717269
Más que diplomacia, el tono fue condescendiente y paternalista, algo que en América Latina se reconoce fácilmente como un viejo reflejo colonial.
“No voy a aprender ese maldito idioma”
El desprecio lingüístico tampoco faltó.
En otro momento, Trump dijo abiertamente:
“I’m not learning your damn language. I don’t have time.”
Traducción:
“No voy a aprender ese maldito idioma. No tengo tiempo.”
Video:
https://www.youtube.com/shorts/btcMuRrX8yE
Es una frase difícil de interpretar de otra manera que no sea como desprecio hacia el idioma español, hablado por más de 500 millones de personas en el mundo.
Pete Hegseth y el momento de pena ajena
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aportó otro momento incómodo durante el evento.
Ante líderes latinoamericanos dijo:
“Mr. President, I only speak American.”
Traducción:
“Señor presidente, yo solo hablo americano.”
Video:
https://www.facebook.com/reel/900544352763766
Ni diplomacia.
Ni respeto cultural.
Solo un momento de pena ajena internacional.
Marco Rubio pide permiso para hablar español
El momento más irónico ocurrió cuando el secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, pidió permiso para hablar español ante diplomáticos latinoamericanos.
Rubio dijo:
“If I am maybe because some of these cameras do Spanish.
Mr. President…
We don’t need an interpreter for this one.
Quiero darles las gracias…
I think I'm a good interpreter.
We'll find out in a second.”
Traducción:
“Si me permite, señor presidente… tal vez algunas de estas cámaras hacen español.
No necesitamos intérprete para esta parte.
Quiero darles las gracias a los países que están aquí…”
Video:
https://www.youtube.com/watch?v=BvxueQhGyWc
La escena fue surrealista.
Un secretario de Estado latino pidiendo autorización para hablar su propio idioma frente a países que lo hablan todos los días.
Evo Morales responde
Desde Bolivia, el expresidente Evo Morales respondió con dureza.
Escribió:
“Cuando se desprecia el idioma castellano, también se desprecia a millones de hermanas y hermanos de América Latina que lo hablamos cada día.
No será nuestra lengua originaria, pero es parte de la identidad de nuestros pueblos.
Ofender nuestra lengua es ofender a toda América Latina.
Es el mismo desprecio colonial de quienes todavía creen que pueden tratarnos como su ‘patio trasero’.
Es la misma arrogancia imperial de quienes, ante la pérdida de hegemonía mundial, intentan replegarse dominando a nuestros pueblos.
Algunos presidentes callan por sumisión o por complejo de inferioridad, pero los pueblos de América Latina nunca nos someteremos.
Nuestra dignidad y nuestra soberanía no se negocian frente al Imperio.”
Fuente:
https://www.facebook.com/share/p/184dT8eLJZ/
El momento Peña Nieto de Javier Milei
La conferencia también dejó otro episodio incómodo cuando el presidente argentino Javier Milei intentó iniciar su discurso en inglés.
Dijo:
“Good night everybody.
I am very grateful for taking out.
I am feeling blessing.
I go to my speech in Spanish.
But I have a very big, very good interpreter.
I am sorry, but I will speak in Spanish.”
Video:
https://www.youtube.com/watch?v=SklBEa1aFpM
El momento recordó inevitablemente los episodios más incómodos de líderes latinoamericanos intentando hablar inglés frente a cámaras.
No hay nada malo en hablar español.
El problema es pretender dominar un idioma que claramente no se maneja, especialmente en un evento internacional.
Lo que reveló la cumbre
Más allá de los discursos, la reunión de Doral dejó varias conclusiones claras.
Estados Unidos sigue viendo a América Latina como una región que debe alinearse a sus decisiones estratégicas.
El idioma español todavía es tratado con desprecio cultural en ciertos círculos políticos de Washington.
Las principales potencias latinoamericanas fueron excluidas deliberadamente de una discusión sobre la seguridad regional.
Y la narrativa sobre narcotráfico y seguridad continúa siendo utilizada como herramienta de presión política.
En resumen, la cumbre del Escudo de las Américas terminó mostrando exactamente lo contrario de lo que pretendía.
No cooperación.
No respeto.
Sino algo que en toda América Latina se reconoció de inmediato.
El escudo del desprecio.
Añadir comentario
Comentarios