“Pe##a, poder y avión privado: la caída de Kristi Noem entre contratos millonarios, ICE fuera de control y el escándalo con Lewandowski”
La carrera política de Kristi Noem siempre pareció más una telenovela de horario estelar que un currículo serio. Y el primer capítulo ya venía con advertencia: dispararle a su propio perro y contarlo con orgullo. Sí, su mascota. (Como si no fuera ella también.)
Ese episodio grotesco no la hundió. Al contrario. Fue el tipo de brutalidad performativa que llamó la atención del emperador naranja, Donald Trump, quien aparentemente aprecia a los políticos dispuestos a todo por un titular.
Noem se dedicó entonces a lo que mejor funciona en el trumpismo: adulación sin vergüenza. El premio fue el Departamento de Seguridad Nacional. Pero desde ese cargo convirtió la política migratoria en un espectáculo de mano dura, con operativos agresivos de ICE, denuncias de abuso de poder y operaciones violentas que provocaron alarma incluso dentro del propio gobierno.
Fuente:
https://nypost.com/2026/03/05/us-news/noems-answer-on-sexual-relations-with-lewandowski-was-final-straw-for-trump-sources-say/
Mientras tanto, otra historia se cocinaba detrás del telón.
El DHS gastó más de 220 millones de dólares en una campaña publicitaria donde la estrella principal era la propia Noem: anuncios donde aparecía montada a caballo frente al Monte Rushmore amenazando a migrantes con deportación.
El detalle incómodo: empresas vinculadas a su círculo político terminaron beneficiándose del contrato, otorgado bajo una “emergencia nacional” que evitó la licitación pública normal.
Fuente:
https://thehill.com/policy/national-security/5769663-noem-trump-ad-campaign-dispute/
Pero el escándalo que terminó de reventar todo fue otro.
Durante una audiencia en el Congreso le preguntaron directamente si había tenido relaciones sexuales con su asesor estrella, Corey Lewandowski.
La pregunta fue simple.
La respuesta debía ser simple.
Pero Noem nunca dijo “no.”
Mientras los rumores sobre encuentros íntimos en jets privados de lujo con Lewandowski circulaban por Washington, su evasiva convirtió el escándalo en un desastre televisado.
Y en el mundo de Trump, el pecado no es el escándalo.
El pecado es quedar mal frente a las cámaras.
Así que la guillotina política cayó.
Trump la reemplazó por Markwayne Mullin, un expeleador de MMA sin título universitario ni experiencia administrando un aparato de seguridad nacional.
A Noem la enviaron a un cargo militar decorativo en el hemisferio occidental. Traducción: exilio político con uniforme prestado.
Y como lo resumió el gobernador de Illinois, JB Pritzker:
“Oye Kristi Noem, no dejes que la puerta te golpee al salir. Este es tu legado: corrupción y caos, padres e hijos gaseados, madres y enfermeras, ciudadanos estadounidenses recibiendo disparos en la cara. Y ahora que te vas, no creas que puedes simplemente desaparecer. Te garantizo que aún tendrás que rendir cuentas.”
#ElChupacast
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