LA CORTE SUPREMA SE QUITÓ LA VENDA… Y SE PUSO LA GORRA ROJA

Publicado el 26 de junio de 2026, 5:56

La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de entregarle a Donald Trump dos regalos migratorios envueltos en papel de odio institucional. Y no, no estamos hablando de “seguridad fronteriza” ni de “orden legal”, esas frases bonitas que usan los políticos cuando quieren que la crueldad parezca trámite administrativo. Estamos hablando de dos fallos que golpean directamente a inmigrantes, refugiados y familias que ya estaban viviendo, trabajando y pagando impuestos legalmente en Estados Unidos. Porque aparentemente, para cierta mayoría conservadora de la Corte, la ley importa muchísimo… hasta que estorba al proyecto de deportación masiva. Qué conveniente, como paraguas en incendio.

El primer fallo permite al gobierno de Trump terminar el Estatus de Protección Temporal, conocido como TPS, para más de 350,000 haitianos y alrededor de 6,000 sirios. El TPS existe para proteger a personas cuyos países enfrentan guerras, desastres naturales, violencia extrema o crisis humanitarias. Haití no está “mejor”. Haití sigue hundido en violencia, inestabilidad política y control de pandillas. Siria tampoco es precisamente un destino turístico para mandar familias con moñito y “buena suerte”. Pero la Corte decidió que el Departamento de Seguridad Nacional tiene amplísima discreción para terminar esas protecciones y que los tribunales no deben meterse demasiado. Traducción brutal: el Ejecutivo puede convertir a gente legal en gente deportable con una firma. (New York Post)

Y ahí entra la disidencia. La jueza Elena Kagan, acompañada por Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson, no se tragó el cuento perfumado. Kagan puso sobre la mesa lo que la mayoría quiso esconder bajo la alfombra judicial: las declaraciones racistas de Trump sobre los haitianos. La mayoría conservadora habló como si aquí sólo hubiera una discusión técnica sobre autoridad administrativa. Kagan respondió, básicamente, que no se puede fingir neutralidad cuando el presidente ha usado lenguaje deshumanizante contra la misma comunidad que ahora quiere expulsar. Qué raro: cuando el racismo viene con corbata y membrete oficial, algunos magistrados de repente necesitan lupa, microscopio y quizá una aparición celestial para reconocerlo. (Supreme Court)

El segundo fallo es igual de alarmante. La Corte permitió revivir la política de “metering”, que permite a agentes fronterizos rechazar a solicitantes de asilo antes de que puedan pisar suelo estadounidense y pedir protección formalmente. La mayoría, con Samuel Alito escribiendo, se aferró a una lectura estrecha de la frase “llegar a Estados Unidos”: si no cruzaste físicamente, según ellos, no “llegaste”. Como si una persona perseguida por su religión, nacionalidad, raza u opinión política estuviera jugando rayuela legal en la frontera. (The Guardian)

Sotomayor lo dijo sin adornos: “más personas morirán”. Y tiene razón. Cuando bloqueas el camino legal, no eliminas la desesperación. La empujas al desierto, al río, a los coyotes, al secuestro, a la extorsión y a la violencia. Ketanji Brown Jackson también se alineó con esa visión básica de humanidad y debido proceso: el gobierno no puede convertir el acceso al asilo en una puerta falsa donde el derecho existe sólo si el agente fronterizo te deja acercarte. Eso no es ley. Es una trampa burocrática con víctimas reales. (Reuters)

Lo más obsceno es que muchos de estos inmigrantes no son recién llegados. Son trabajadores, padres, madres, cuidadores, empleados de hoteles, construcción, salud y servicios. En Ohio, por ejemplo, el gobernador republicano Mike DeWine criticó el fallo porque miles de haitianos con TPS trabajaban legalmente y contribuían a la economía. Hasta algunos republicanos entienden el desastre, lo cual demuestra que la barra está en el piso y aun así la Corte decidió cavar. (American Immigration Council)

Estos fallos no sólo atacan a inmigrantes. Atacan la idea misma de refugio, de debido proceso y de límites al poder presidencial. Trump quería herramientas para deportar más rápido, negar más fácil y humillar con sello oficial. La Corte se las dio. Y cuando una Corte Suprema deja de ser muro de contención y se convierte en alfombra roja del autoritarismo, el daño no se queda en los migrantes. Se extiende a todos.

Porque hoy son haitianos, sirios y solicitantes de asilo. Mañana será cualquier grupo que el poder decida convertir en enemigo conveniente.

Fuentes:
https://www.msn.com/en-us/news/us/after-supreme-court-s-tps-decision-more-than-a-million-immigrants-face-scramble-to-stay-in-us/ar-AA26ARx8?ocid=BingNewsSerp
https://www.huffpost.com/entry/kagan-dissent-supreme-court-haitians_n_6a3d3e97e4b0bbe315016634
https://www.huffpost.com/entry/sotomayor-more-people-will-die-asylum-seekers_n_6a3d447ae4b09ad68678d2b9
https://www.supremecourt.gov/opinions/25pdf/25-1083_f204.pdf
https://www.reuters.com/world/us-supreme-court-sides-with-trump-asylum-processing-case-2026-06-25/

Material base proporcionado por el usuario:

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios