El magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego no tiene madre.
No le bastó beneficiarse de la privatización de los canales 7 y 13 durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari para construir TV Azteca. Tampoco podemos olvidar que Raúl Salinas de Gortari reconoció haberle prestado cerca de 29.8 millones de dólares en 1993, cuando se concretó aquella operación. Salinas Pliego ha sostenido que ese dinero fue un préstamo y que no determinó el resultado de la privatización, pero la relación entre el poder político y el nacimiento de su imperio mediático quedó documentada desde entonces.
Después vinieron décadas de pleitos fiscales.
El Gobierno mexicano llegó a reclamarle a Grupo Salinas más de 4 mil millones de dólares por adeudos, recargos y litigios acumulados. Después de resoluciones judiciales y negociaciones, el grupo empresarial acordó en enero de 2026 pagar 32 mil 133 millones de pesos, aproximadamente 1.87 mil millones de dólares al tipo de cambio reportado entonces. Dio un primer pago de 10 mil 400 millones y se comprometió a cubrir el resto en 18 mensualidades.
Es decir: mientras millones de trabajadores pagan impuestos antes de que el dinero siquiera llegue a sus bolsillos, este multimillonario pudo litigar durante casi 20 años y terminar pagando con descuentos. Qué bonito funciona el sistema cuando uno tiene abogados suficientes para empapelar hasta el infierno.
Salinas Pliego también ha cultivado una imagen política cada vez más cercana a la derecha trumpista. Además, su nombre apareció mencionado en documentos divulgados dentro de los archivos relacionados con Jeffrey Epstein. La aparición de un nombre en esos documentos no demuestra participación en los delitos de Epstein ni constituye, por sí sola, una acusación criminal. Pero sí es un dato público que merece ser señalado con precisión, sin inventar ni esconder nada.
Ahora resulta que este hombre, que ha construido buena parte de su fortuna vendiéndoles productos, créditos y servicios financieros a los mexicanos, aparentemente también desprecia a sus propios paisanos.
Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum criticó que el empresario compartiera en sus redes sociales una publicación ofensiva contra los migrantes mexicanos que acudieron a recibirla en Nueva York.
Sheinbaum declaró:
"Lamentable. Y lo voy a poner porque es muy lamentable.
Entre otras cosas, está la publicación de Salinas Pliego, la verdad.
Yo dije, el día que México ganó el primer partido que jugó la Selección contra Sudáfrica, en la inauguración: “¿Quién apuesta en contra de México? ¿Quién no quiere a México? Le va a ir mal. Le va mal en la vida, le va mal en la política, en todos los sentidos”.
Y la verdad es muy triste, muy, muy triste.
La recepción que tuve de los mexicanos en Nueva York fue increíble. Esperaron horas y horas, a pesar del retraso del vuelo, para poder recibirnos. Fue algo muy emotivo, muy hermoso.
El Servicio Secreto estaba muy alterado porque una presidenta iba a estar tan cerca de la gente. Pero yo no podía dejar de abrazar y saludar a todos, en la medida de lo posible. Imagínense: habían esperado tanto tiempo y nos recibieron con tanta alegría. Fue un momento muy, muy emotivo.
Pero hubo alguien que subió algo a una red social. A ver si lo pueden poner.
Es muy triste y doloroso que alguien se atreva a decir algo así.
Este señor, José Díaz, que por cierto se dedica a criticarnos mañana, tarde y noche, y que supuestamente es mexicano, subió una publicación que dice: “[inaudible]”.
Es una cosa inaudita. Inaudita, inaudita, inaudita.
Un mexicano hablando en contra de los mexicanos que viven en Estados Unidos. Es inaudito, doloroso e increíble.
Pero también es increíble que Ricardo Salinas Pliego, un empresario mexicano, lo suba a su propia red social, como reivindicando esa publicación, y escriba: “Junta más gente que un gatito atropellado”.
Más allá de la crítica hacia nosotros, esto sirve para que el pueblo de México vea quiénes son los que no quieren a los mexicanos.
Yo publiqué anoche una respuesta en mi red. Parece que este empresario se está burlando de los mexicanos que murieron a manos de ICE, ¿no?
Bueno, que cada quien tome sus conclusiones, pero a mí me parece gravísimo. Es una ofensa a México y a todas y todos los mexicanos. Una absoluta ofensa.
Yo no me siento ofendida, la verdad. Ya estoy más allá de este tipo de publicaciones.
Pero a nuestros compatriotas les digo: gracias por recibirme con tanto cariño en Nueva York. Son más que correspondidos.
Mexicanas y mexicanos trabajadores: los quiere y los admira todo México.
Imagínense que un mexicano pueda publicar algo así después de todo lo que han vivido muchos de nuestros compatriotas frente a esta institución de Estados Unidos.
¿Qué es eso?
Es inaudito. Inaudito que un mexicano pueda poner eso en su red social y que un empresario lo coloque también en su propia cuenta.
De verdad, como mínimo, deberían disculparse. Mínimo.
Porque este no es un asunto de la presidenta. Es un asunto de nuestros compatriotas y del reconocimiento a los migrantes mexicanos, que trabajan todos los días para ayudar a sus familias, apoyar a las familias que viven en México y contribuir con su trabajo a otra nación.
De verdad, no hay palabras para describir estas publicaciones.
Increíble. Increíble, ¿verdad?"
Qué poca madre, ¿verdad?
Ricardo Salinas Pliego puede insultar a la presidenta cuanto quiera. Puede pelearse con el Gobierno, con los tribunales, con Hacienda o con medio internet. Esa es su bronca.
Pero burlarse de los migrantes mexicanos es otra cosa.
Esos migrantes trabajan jornadas brutales. Construyen casas, cultivan alimentos, limpian hoteles, cocinan en restaurantes, cuidan niños y ancianos, pagan impuestos y sostienen comunidades enteras en Estados Unidos. Además, mandan miles de millones de dólares a México para mantener a sus padres, hijos, hermanos y comunidades.
Y resulta que un empresario que se ha enriquecido gracias al consumo y al endeudamiento de esas mismas familias se siente con derecho a tratarlas como si fueran basura.
Por eso hoy les hago una petición a mis paisanos mexicanos en Estados Unidos: piénsenlo dos veces antes de mandar sus remesas, hacer transferencias, pedir préstamos o comprar productos mediante Elektra y Banco Azteca.
Existen otras opciones.
No tenemos por qué entregar nuestro dinero a negocios propiedad de alguien que comparte publicaciones humillantes contra nuestra comunidad. El dinero también habla. Y cuando un empresario desprecia a sus clientes, sus clientes tienen todo el derecho de cerrar la cartera y mandarlo mucho a la fregada.
Tal vez así entienda que ya estamos hartos de sus fregaderas.
Los migrantes mexicanos no son una burla. No son una cifra. No son material para publicaciones racistas o clasistas.
Son trabajadores. Son familias. Son México.
Y merecen respeto.
¡Ya basta!
#ElChupacast
FUENTES:
Versión estenográfica de la conferencia presidencial del 21 de julio de 2026:
https://www.gob.mx/presidencia/articulos/version-estenografica-conferencia-de-prensa-de-la-presidenta-claudia-sheinbaum-pardo-del-21-de-julio-de-2026
Información sobre el acuerdo fiscal de Grupo Salinas:
https://elpais.com/mexico/2026-01-29/salinas-pliego-se-compromete-a-pagar-mas-de-30000-millones-y-asegura-que-no-debe-nada.html
Antecedentes del préstamo relacionado con la adquisición de TV Azteca:
https://www.csmonitor.com/1996/0709/070996.intl.intl.4.html
Información sobre la mención de Salinas Pliego en documentos relacionados con Epstein:
https://piedepagina.mx/mexico-en-los-archivos-epstein-vinculos-nombres-y-poder/
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