Esta semana Donald Trump subió al podio de las Naciones Unidas y prometió usar, si lo considera necesario, el “unmatched military might” de Estados Unidos: su poderío militar incomparable. Después llamó a los cárteles “the ISIS of the Western Hemisphere” —el ISIS del hemisferio occidental— y señaló a México como “the epicenter of the cartel violence”. No anunció una invasión de México. Pero cuando el presidente de la mayor potencia militar del mundo combina esas palabras con ataques armados que ya están ocurriendo en la región, sería irresponsable fingir que se trata de simple retórica. (www.whitehouse.gov)
Trump reunió además a representantes de catorce gobiernos latinoamericanos y caribeños vinculados a su coalición Shield of the Americas. México y Brasil no forman parte de ella. Bajo la promesa de combatir el narcotráfico, Washington busca sumar países a una estrategia que coloca la fuerza militar en el centro de la respuesta. El mensaje político es difícil de ignorar: Trump se presenta como el hombre que puede decidir qué constituye una amenaza en el continente y hasta dónde está dispuesto a llegar para eliminarla. (www.internazionale.it)
Nadie necesita defender a los cárteles para rechazar esa pretensión. Sus crímenes han destrozado familias y comunidades enteras. México y los demás países afectados tienen la obligación de enfrentarlos. Pero una lucha necesaria pierde su legitimidad cuando se convierte en permiso para matar a presuntos delincuentes sin juicio. Estados Unidos ya ha lanzado decenas de ataques contra embarcaciones que afirma están ligadas al tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental. Han muerto más de 220 personas, y organizaciones de derechos humanos han cuestionado los ataques como posibles ejecuciones extrajudiciales. La palabra “cártel” no sustituye las pruebas, ni un misil sustituye a un tribunal. (www.internazionale.it)
La respuesta de Claudia Sheinbaum puso sobre la mesa la parte de la historia que Trump suele dejar fuera. La presidenta dijo que ella también podría afirmar que “es muy difícil vivir junto a un país que tiene un nivel tan alto de consumo de drogas ilícitas” o junto a uno “que tiene tanta producción de armas”. Añadió que no lo plantearía en esos términos porque México mantiene una buena relación con el gobierno estadounidense. La ironía fue deliberada, pero el argumento es serio: si Trump exige responsabilidades por la violencia al sur de la frontera, debe aceptar las que corresponden al norte. (www.nmas.com.mx)
Sheinbaum tampoco planteó romper la cooperación. Dijo que ambos gobiernos están trabajando de manera coordinada y avanzando, al tiempo que pidió a los políticos estadounidenses atender sus propios problemas y respetar la soberanía mexicana. Esa postura exige una distinción que Trump parece empeñado en borrar: colaborar contra organizaciones criminales no significa concederle a otro país autoridad para realizar operaciones militares donde se le antoje. Un socio puede compartir información y perseguir redes financieras; no por eso adquiere las llaves de la casa. (www.jornada.com.mx)
Hace un par de generaciones, el espantajo favorito de Washington era el comunismo. Se invocaba para desacreditar gobiernos latinoamericanos y presentar la intervención como una defensa de la libertad. Hoy Trump agita la amenaza de los cárteles para pedir que aceptemos una expansión de su poder militar. El crimen organizado existe y debe combatirse; justamente por eso resulta indignante convertir el dolor real de sus víctimas en coartada para desempolvar la Doctrina Monroe. Trump incluso ha acogido el apodo de “Doctrina Donroe”, como si ponerle su nombre hiciera menos arrogante la idea de que América Latina le pertenece a Estados Unidos. (www.internazionale.it)
La seguridad requiere investigaciones, combate al lavado de dinero, control del tráfico de armas, instituciones confiables y justicia para quienes viven bajo la violencia criminal. Requiere también que Estados Unidos se haga cargo de su demanda de drogas. Trump prefiere hablar como comandante de un hemisferio ajeno. América Latina tiene derecho a responderle con toda claridad: combatir a los cárteles no le entrega a Washington una licencia para matar, y nuestra soberanía no está disponible para su campaña militar.
Fuentes:
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Discurso de Trump, transcripción: https://rollcall.com/factbase/trump/transcript/donald-trump-speech-81st-united-nations-general-assembly-september-22-2026/
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Declaraciones publicadas por la Casa Blanca: https://www.whitehouse.gov/releases/2026/09/president-trump-at-the-united-nations-while-others-have-talked-i-have-acted/
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Reuters, sobre la coalición y los ataques: https://www.internazionale.it/ultime-notizie-reuters/2026/09/22/trump-vows-unmatched-military-might-as-he-rallies-regional-anti-cartel-allies
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Respuesta de Sheinbaum: https://www.nmas.com.mx/politica/sheinbaum-reacciona-a-senalamiento-de-trump-sobre-presencia-de-carteles-en-mexico/
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La Jornada, sobre la conferencia de Sheinbaum: https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/23/politica/sheinbaum-ironiza-ante-dichos-de-trump-en-la-onu-tambien-podria-decir-que-es-dificil-vivir-junto-a-un-pais-con-alto-consumo-de-drogas
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