LA CUENTA REGRESIVA COMENZÓ: TRUMP TIEMBLA MIENTRAS EL PAÍS ARDE

Publicado el 23 de septiembre de 2026, 6:24

Faltan 41 días para las elecciones del 3 de noviembre, y la pregunta ya no es si Donald Trump sabe vender una fantasía. Lo ha hecho toda su vida. La pregunta es cuánto más puede costarle al país esa fantasía antes de que los votantes le pasen la factura. Prometió controlar los precios y acabar con las guerras; hoy, cada visita a la gasolinera recuerda que gobernar exige algo más que gritar frente a una cámara.

Aquí, en el Valle Mágico, la gasolina regular ya promedia $5.08 por galón en Twin Falls, según AAA. El diésel está en $6.63. No son números abstractos para quien maneja al trabajo, reparte mercancía o compra comida que viajó cientos de millas en camión. Y la guerra con Irán añade otra amenaza: Bank of America elevó su pronóstico para el petróleo Brent y advirtió que podría superar los $150 el barril si las reservas siguen agotándose. Esa última cifra es un escenario posible, no el precio de hoy. Pero las familias ya sienten el golpe de esta guerra en el bolsillo. (gasprices.aaa.com)

La vivienda tampoco ofrece refugio. La tasa promedio de las hipotecas fijas a treinta años llegó a 7.12% en la semana terminada el 18 de septiembre, según la Asociación de Banqueros Hipotecarios. Para una familia que quiere comprar casa, unas décimas pueden significar cientos de dólares adicionales al mes. Y mientras algunos políticos recitan sermones sobre independencia y esfuerzo, la Reserva Federal indica que en 2025 el 49% de los adultos menores de treinta años vivía con uno de sus padres. (tradingeconomics.com)

Tomemos la llamada “Gran y Hermosa Ley”. Los republicanos presumen sus deducciones fiscales para propinas, horas extras y personas mayores. Pero una devolución de impuestos no llena el refrigerador de quien pierde ayuda alimentaria. Una maestra suplente entrevistada por The New York Times contó que perdió unos $300 mensuales en beneficios de SNAP y ahora recurre a iglesias y despensas. Mientras tanto, los subsidios ampliados para seguros médicos caducaron: otra mujer explicó que su prima pasó de cero a $850 al mes. Son decisiones distintas, pero ambas forman parte de la cuenta que reciben las familias mientras Washington anuncia prosperidad.

Hasta las cadenas de comida rápida muestran las grietas. Meritage, operadora de 314 restaurantes Wendy’s, se declaró en bancarrota mientras enfrenta costos elevados de carne y otros problemas financieros. La empresa dice que pretende mantener abiertos los locales y seguir pagando a sus empleados. Cuando incluso un negocio de hamburguesas pelea por sostener sus cuentas, resulta difícil vender la idea de una economía invencible. (globenewswire.com)

Y la encuesta Reuters/Ipsos registra una aprobación de apenas 32% para Trump, el mínimo de su carrera política. Solo 17% aprueba su manejo del costo de vida. Los sondeos no sustituyen los votos, pero señalan que la paciencia se agota. Yo quiero que el 3 de noviembre sea un referéndum sobre quienes cambiaron estabilidad por espectáculo, ayuda social por propaganda y diplomacia por amenazas. Una nueva mayoría en el Congreso podría investigar, fiscalizar y, si existen fundamentos, iniciar un juicio político; destituirlo requeriría además una condena del Senado. No hay atajos mágicos. (Reuters)

Hay, eso sí, una herramienta concreta: votar. Que el pueblo les cobre en las urnas a quienes le prometieron grandeza mientras le entregaban la cuenta.

Fuentes: AAA, precios en Idaho · MarketWatch, pronóstico petrolero · Tasas hipotecarias · Reserva Federal, hogares jóvenes · The New York Times, efectos de la ley · Meritage, comunicado de bancarrota · Reuters/Ipsos, aprobación presidencial

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