EL BERRINCHE DEL “GENIO ESTABLE” YA ES POLÍTICA EXTERIOR

Publicado el 20 de enero de 2026, 5:47

Lo que estamos presenciando no es una crisis diplomática convencional. Es algo más peligroso: la política exterior de Estados Unidos secuestrada por el ego herido de un hombre casi octogenario.

El matón naranja de Queens, Nueva York, ahora apunta a Groenlandia, no porque haya cambiado el equilibrio estratégico del Ártico, ni porque exista una amenaza inmediata que lo justifique, sino porque Donald Trump no ganó el Premio Nobel de la Paz. Así, sin más. El detonante no fue un informe de inteligencia ni una evaluación del Pentágono, sino una rabieta personal, propia de un niño de dos años —uno que además insiste en presentarse como “genio estable”— y que hoy amenaza con reordenar el mapa geopolítico del mundo y dinamitar relaciones con aliados históricos.

Trump escribió al primer ministro de Noruega para dejarlo claro: al no recibir su ansiado Nobel, ya no se siente obligado a pensar “puramente” en la paz y ahora puede concentrarse en lo que considere “bueno y apropiado” para Estados Unidos. El remate del mensaje roza el delirio: el mundo no estaría seguro sin el “control completo y total” de Groenlandia por parte de EE.UU.

Esto no es una exageración retórica. Es el lenguaje literal de un presidente en funciones.


CUANDO LA DIPLOMACIA SE CONVIERTE EN AJUSTE DE CUENTAS EMOCIONAL

La gravedad no está solo en la amenaza, sino en la lógica que la sostiene. Trump no razona como jefe de Estado; razona como alguien acostumbrado a castigar cuando no obtiene lo que quiere. En su universo mental, la paz es transaccional y la política internacional funciona como un sistema de premios y castigos personales.

El patrón es conocido. Venezuela y su petróleo, tratados como botín estratégico bajo el disfraz de “seguridad”. Operativos migratorios convertidos en espectáculo, con cifras lanzadas al aire para alimentar el relato de fuerza. Y ahora Groenlandia, reducida a objeto negociable porque su vanidad fue herida en Oslo.

Europa intentó hacer lo que hacen los adultos: bajar el tono, dialogar, coordinar. Noruega, Finlandia y Dinamarca pidieron una conversación para evitar una escalada innecesaria en un momento global ya saturado de conflictos. La respuesta fue un mensaje que suena menos a diplomacia que a amenaza impulsiva redactada desde el resentimiento: si no me reconocen, cambio las reglas del juego.


RUSIA NO APLAUDE: COBRA

No es casual que Rusia observe el espectáculo con deleite. Pero tampoco es solo diversión. Cuando el presidente de Estados Unidos amenaza a aliados de la OTAN, Moscú no necesita propaganda: Trump ejecuta la estrategia rusa en tiempo real.

Lo que la Unión Soviética y luego Rusia intentaron durante décadas —fracturar la OTAN, erosionar la confianza entre aliados, convertir la alianza en una carcasa vacía— Trump lo logra en minutos, con un par de mensajes impulsivos y una rabieta mal digerida. Sin tanques. Sin misiles. Sin guerra híbrida sofisticada. Solo ego.

Y conviene decirlo con claridad: no hace falta ser un devoto de la OTAN para ver el desastre. Hay críticas legítimas, históricas y profundas a la alianza. Si Estados Unidos quisiera replantear su rol, reducir compromisos o incluso salir, habría caminos infinitamente más elegantes, legales y pacíficos para hacerlo. Lo que estamos viendo no es una transición estratégica: es sabotaje improvisado.

Trump no está replanteando el orden internacional. Está demoliéndolo sin plan de salida, dejando a aliados expuestos, a adversarios fortalecidos y a Estados Unidos aislado, impredecible y menos seguro.


CUANDO LA ALARMA VIENE DESDE DENTRO

El indicio más inquietante no llegó desde Bruselas ni desde Moscú, sino desde el propio aparato estadounidense. El arzobispo para los servicios militares de Estados Unidos advirtió que una agresión contra Groenlandia —territorio de un aliado— sería moralmente inaceptable y que soldados podrían verse obligados a desobedecer órdenes por razones de conciencia.

Eso no es un debate ideológico. Es una señal institucional de emergencia. Cuando incluso sectores tradicionalmente disciplinados empiezan a hablar de límites morales y desobediencia, el problema ya no es político: es la aptitud del comandante en jefe.


LA CONSTITUCIÓN COMO MANUAL DE EMERGENCIA

Aquí es donde la conversación se vuelve incómoda, pero inevitable. La 25ª Enmienda existe para momentos como este: cuando un presidente no puede separar su narcisismo personal del interés nacional.

Y el impeachment no es teatralidad. Es un mecanismo constitucional para frenar un poder que se ha vuelto volátil, errático y peligrosamente personalista. Cuando un jefe de Estado condiciona su compromiso con la paz mundial a la obtención de un premio simbólico, la pregunta ya no es si “gusta” o “no gusta”. Es si puede seguir ejerciendo el cargo sin poner en riesgo al mundo.


CIERRE: EL MUNDO NO ES SU TERAPIA

Groenlandia no es una ficha de negociación.
Noruega no reparte el Nobel.
La OTAN no es un jurado de premiación.

Y el planeta no puede seguir siendo rehén del ego herido de un presidente.

Trump no está defendiendo a Estados Unidos. Está haciendo el trabajo sucio de los adversarios históricos del orden occidental, pero sin estrategia, sin cálculo y sin responsabilidad.

Eso no es liderazgo.
Es un berrinche con consecuencias globales.


FUENTES (URLs)

New York Times – Trump, Noruega, Groenlandia y el Nobel
https://www.nytimes.com/2026/01/19/world/europe/trump-norway-greenland-nobel.html

Indy100 – La carta de Trump a líderes europeos
https://www.indy100.com/politics/trump/donald-trump-norway-letter-europe

Newsweek – Crecen los llamados a invocar la 25ª Enmienda
https://www.newsweek.com/calls-invoke-25th-amendment-grow-after-trump-norway-letter-11381961

Express (UK) – Rusia celebra la fractura de la OTAN por Groenlandia
https://www.express.co.uk/news/world/2159808/russia-nato-collapse-trump-greenland-invasion

Antiwar – Arzobispo militar: moralmente aceptable desobedecer un ataque a Groenlandia
https://news.antiwar.com/2026/01/19/us-military-archbishop-morally-acceptable-to-disobey-attack-on-greenland/


 

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