Los buitres gélidos de Donald Trump están aumentando la crueldad y desempolvando tácticas que muchos creíamos archivadas.
Por un lado, el gobierno federal lleva meses sin pagar a las organizaciones encargadas de representar a menores inmigrantes no acompañados. En conjunto, los proveedores aseguran que se les deben más de 65 millones de dólares por trabajo ya realizado.
Algunas organizaciones han tenido que suspender personal, dejar de aceptar casos y prepararse para abandonar el programa. Estrella del Paso, una clínica legal gratuita de Texas que representa a 243 menores, dice que el gobierno le debe cerca de un millón de dólares.
Sus abogados suelen llevar animales de peluche a las audiencias. No es parte del uniforme jurídico. Lo hacen porque sus clientes son niños asustados, algunos demasiado pequeños para entender qué significa una orden de deportación.
La directora de la organización, Melissa López, lo explicó sin rodeos: cuando un menor llega sin abogado ante una corte migratoria, el resultado suele resumirse en una palabra: deportación.
Mientras Washington deja a los niños sin representación, aquí en Idaho los buitres gélidos están regresando a las redadas en los centros de trabajo.
Como periodista, no recuerdo haber visto este tipo de operativos laborales desde las administraciones de Bill Clinton y George W. Bush. Durante años, ICE prefirió las detenciones en viviendas, cárceles o carreteras. Pero después de que los tribunales comenzaron a cuestionar las paradas indiscriminadas en las calles, la agencia parece haber vuelto a una táctica vieja: esperar a los trabajadores donde saben que van a encontrarlos.
KTVB en Español reportó un operativo de ICE en una construcción de la subdivisión Cherry Grove, en Nampa. Un trabajador dijo que vio llegar tres vehículos. Aproximadamente nueve agentes permanecieron dentro de sus unidades vigilando la obra antes de intervenir.
Videos obtenidos por la televisora parecen mostrar la detención de dos hombres. Sin embargo, abogados locales dijeron haber recibido alrededor de cinco llamadas de familias buscando a sus seres queridos. El número exacto de detenidos todavía no ha sido confirmado.
Un trabajador relató cómo logró evitar que lo vieran:
“Lo que hice fue reclinarme en el asiento y por eso no me vieron. Pero yo sí alcancé a ver que eran ellos. Traían sus chalecos, sus radios y también llevaban los rostros tapados”.
No estaban persiguiendo a un comando armado. Estaban vigilando albañiles y trabajadores de la construcción.
Otra mujer recorrió oficinas intentando localizar a su familiar detenido, pero nadie quiso darle información.
“No supieron decirme dónde estaba. Yo vine a buscarlo hasta Boise y no me han querido dar ninguna información. Ni siquiera me abrieron la puerta. Me siento atada porque no puedo ayudarlo como yo quisiera”.
Ese es el verdadero rostro de estos operativos: familias buscando nombres, direcciones y respuestas mientras las autoridades cierran puertas.
La Policía de Nampa y la Oficina del Sheriff del Condado de Canyon aseguraron que no participaron. También hubo reportes de actividad de ICE en Kuna. Fuentes familiarizadas con las operaciones migratorias anticipan más redadas laborales mientras continúa una pausa temporal en la mayoría de las paradas de tráfico.
El método cambia, pero el propósito no.
Si no pueden detenerlos en la carretera, los esperan en el trabajo.
Si los niños tienen abogados, dejan de pagarles.
Y después llaman “aplicación de la ley” a una maquinaria diseñada para que nadie pueda defenderse.
Les habla El Chupacabras.
#ElChupacast
FUENTES:
KTVB en Español, reporte sobre los operativos en Nampa y Kuna:
https://www.facebook.com/share/v/19UxXykCuZ/
Artículo sobre el retiro de fondos para abogados de menores inmigrantes:
https://www.msn.com/en-us/news/politics/these-lawyers-make-sure-children-don-t-face-deportation-hearings-alone-trump-hasnt-paid-them-in-months/ar-AA295KSo
Idaho Statesman, críticas judiciales a las detenciones de ICE en Idaho:
https://www.idahostatesman.com/news/local/article316538542.html
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